Hasta finales de 1800 los documentos de embarque , además de indicar los datos de las mercancías transportadas, invocaban a la Divina Providencia para proteger el barco y su tripulación durante el largo viaje.
En aquellos días era realmente necesario que el buen Dios cuidara de los marineros: los peligros eran muy numerosos y frecuentes, por no hablar de los envíos por vía aérea, desde el primer avión no presurizado, conducido por pilotos temerarios, a los gigantes de hoy que llevan volúmenes absolutamente inimaginables hasta hace algunos años.
Desde entonces mucho tiempo ha pasado, el mundo ha evolucionado, y con él, el transporte de las mercancías. Ahora miles de barcos y aviones surcan los mares y los cielos sin que nosotros asombramos.
Hoy los pueblos , gracias a las nuevas tecnologías, se han acercado gracias a los intercambios comerciales y culturales.
Nosotros, en Leonardi , vivimos todos los días esta fascinante obra desde hace casi medio siglo. Hemos vivido el principio de los contenedores hasta la última generación de los buques portacontenedores; desde el primer télex con banda perforada hasta las comunicaciones telematicas en tiempo real, y todo lo que el progreso nos ha dado.
De esta manera , nosotros en Leonardi siempre hemos estado acompañados por el amor hacia nuestro trabajo y por el placer del desafío de lo que nos depara el futuro. Lo que hemos aprendido durante muchos años de trabajo es la herencia que ponemos a disposición de nuestros Clientes .
Leonardi.......shipping the future